Sistemas de Alarma Generalidaded

En esta página encontrará información detallada y respuestas de carácter general sobre los sistemas de alarma Silentron. Si no encuentra la información buscada, será necesario consultar al instalador y/o leer con atención el manual que acompaña cada dispositivo. Si es necesario, escriba a silentron@silentron.it, asegurándose de formular con precisión la pregunta: Silentron responde directamente en el más breve plazo posible.

  • Sistemas

    A1. CÁLCULO DE ABSORCIÓN EN SITUACIÓN NORMAL Y AUTONOMÍA  EN AUSENCIA DE CORRIENTEarrow_drop_up

    Todas las centrales conectadas a la red eléctrica están dotadas de alimentador con batería tampón y proporcionan corriente para detectores, sirenas autoalimentadas y combinadores telefónicos, además de para mantener la batería cargada: para evitar problemas asegurados en el curso del tiempo, es necesario poner la máxima atención a la hora de calcular correctamente la carga de corriente de una instalación.

    Alimentador: la tensión de funcionamiento y la capacidad del alimentador son las declaradas por el fabricante en la etiqueta del aparato.
    En caso de aparatos que funcionen a 12V nominales, que lleven batería tampón, el alimentador debe proporcionar corriente a una tensión de unos 14,5 V, para permitir una correcta carga de la batería. La corriente suministrada debe ser suficiente para alimentar todo el sistema con una tensión de red de 230 VCA: esto significa que hay que sumar todos los consumos de corriente de las baterías y demás aparatos instalados, central incluida, para obtener el consumo medio de una instalación en condiciones de funcionamiento normal: su valor debe ser igual o inferior a la corriente suministrada por el alimentador, considerada prudencialmente como el 80% de la nominal.

    Batería: en los sistemas de alarma se usan preferentemente baterías herméticas recargables de plomo con tensión de 12V y la corriente declarada por el fabricante: un valor de corriente más alto corresponde a un tamaño mayor, por lo cual la elección está supeditada al espacio disponible en la
    La batería tampón es siempre obligatoria, porque sirve para garantizar el funcionamiento de la instalación en caso de que falte la corriente, así como para proporcionar al sistema el aumento de corriente necesario en caso de alarma.
    La calidad de la batería es muy importante para la eficiencia del sistema, así como su buen estado: las baterías recargables tienen una vida medida de unos 4-5 años, por lo cual hay revisarlas y sustituirlas después de ese período incluso si parecen en perfecto estado.
    La absorción de cada batería es variable, en función de su estado de carga: las normas vigentes establece que la corriente mínima disponible para una batería sea del 10% del valor nominal.
    Silentron indica siempre el tipo de batería a utilizar: si hay posibilidad de utilizar tamaños distintos, las instrucciones de la central ofrecen una tabla para el cálculo de la autonomía y de la consiguiente capacidad de la batería, en función de los accesorios instalados.

    Problemas de alimentación: Un error de cálculo de la alimentación, la falta de corriente o una tensión insuficiente, son siempre causa de problemas. Una alimentación errónea comporta que cualquier pequeña alteración en la red eléctrica se refleje en los aparatos electrónicos, causando defectos casuales e incomprensibles; una batería agotada o un alimentador defectuoso pueden comportar falsas alarmas o la imposibilidad de silenciar la instalación de alarma, dificultades a la ahora de activarla/desactivarla y otros desagradables contratiempos.

    ¡Atención ! En cualquier instalación de alarma, las anomalías que no pueden explicarse por avería efectiva de algún aparato, casi siempre son causadas por problemas de alimentación!

    Cálculo de la absorción media: utilizamos un ejemplo para entender mejor el cálculo correcto de una instalación típica por cable de uso residencial en condiciones de "listo para su uso".

    Ejemplo 1: central con alimentador 14V 1A (datos de placa) - disponibilidad prudencial 80% = 800mA
    a) consumo de la central 80mA + consumo del teclado (20mA) + batería 12V 2,2Ah (10% = 220mA)
    b) consumo de los detectores: 4 aparatos de infrarrojos (60mA) + 1 de doble tecnología (30mA) + 5 contactos magnéticos (0mA)
    c) consumo de la sirena autoalimentada con batería interna: tarjeta (5mA )+ batería 12V 2,2Ah (10% = 220mA)
    d) la pérdida de corriente debida a la resistencia de los cables, que puede pasarse por alto si el diámetro de los conductores es adecuado (un mínimo de 0,50mm), y su longitud no superior a 50m, pero puede influir en caso de cables de menor diámetro y mayor longitud.
    Caso 1) Consumo de corriente del sistema: 635mA = valores correctos
    Caso 2) Consumo del sistema con 12 detectores de doble tecnología en las condiciones b): 905mA = valores críticos
    Caso 3) Consumo de corriente del sistema con batería 12V 6,5Ah en central: 1060mA = valores erróneos

    Cálculo de la autonomía en ausencia de corriente de red de 230V:: en ausencia de corriente, el sistema indicado funciona gracias únicamente a la batería de la central; la de la sirena no alimenta nunca el sistema, sino únicamente la de la propia sirena. Tendremos:

    Caso 1) Corriente disponible calculada como el 80% de la corriente nominal (normas EN): 1760mA
    Consumo de corriente del sistema: 635mA
    Autonomía en horas: 2h 46m = insuficiente (la norma EN 50131.1 prevé un mínimo de 12 horas de autonomía en ausencia de red en los niveles de seguridad 1 y 2 y 60 horas en los niveles 3-4, por lo cual el sistema así concebido no es conforme a la norma.
    Caso 2) Autonomía en horas: < 2h = insuficiente
    Caso 3) Corriente disponible calculada como el 80% de la corriente nominal (normas EN): 5200mA
    Consumo de corriente del sistema: 635mA
    Autonomía en horas: unas 8h, que en todo caso es insuficiente, además de un cálculo erróneo del alimentador.

    Conclusiones: para respetar la normativa vigente y tener un sistema estable, en nuestro ejemplo hay que aumentar sensiblemente la potencia del alimentador y usar una batería de 6,5Ah, es decir, en esencia, cambiar la central.

    Sistemas inalámbricos: siguiendo con nuestro ejemplo, en el caso de una central inalámbrica, que puede haberse instalado con 4 detectores infrarrojos por cable, la absorción total desciende a 140mA, por lo cual el alimentador es ampliamente suficiente y la autonomía supera las 12h previstas por la norma.
    Esto, junto con otros aspectos, es un importante elemento a considerar a la hora de elegir soluciones cableadas o inalámbricas.

    A2. SISTEMAS POR CABLE E INALÁMBRICOS - COMPARACIÓN Y SUGERENCIAS arrow_drop_up

    Sistemas inalámbricos Sistemas por cable Notas
    2.1) Coste del aparato mayor menor verificar que el alimentador y la batería sean adecuados
    2.2) Coste de instalación menor mucho mayor los costes pueden variar mucho de un instalador a otro
    2.3) Flexibilidad de instalación muy superior ligada a la estructura es muy importante la habilidad del instalador
    2.4) Mantenimiento verificaciones + cambio de pilas verificaciones generales verificar la autonomía de los aparatos inalámbricos
    2.5) Seguridad buena buena verificar el control de las radiotransmisiones

    En general, los sistemas de alarma inalámbricos ofrecen más ventajas en las instalaciones en locales terminados y decorados de hasta 400m2 aproximadamente, así como en las instalaciones para proteger el exterior inmediato de los locales, gracias a la gran flexibilidad que ofrece esta solución para la correcta colocación de los aparatos.
    El principal límite para la instalación inalámbrica es el determinado por el alcance de radio de los aparatos (ver apartado específico).
    Las soluciones de instalación tradicionales con tendido de cables son preferibles en grandes espacios comerciales/industriales y/o durante la construcción o reacondicionamiento de los inmuebles.

    Mantenimiento: en los sistemas de alarma, el mantenimiento consiste principalmente en la verificación de que la alimentación sea correcta y de que las baterías recargables funcionen correctamente. Las verificaciones del funcionamiento de los distintos aparatos pueden ser gestionadas directamente por el usuario en cualquier momento.
    En los sistemas inalámbricos hay que sustituir las pilas cuando así lo señalen los aparatos o bien periódicamente (cada dos-cuatro años, según el aparato y la marca).

    Seguridad: bajo el perfil de la seguridad ofrecida, las dos soluciones de instalación de nivel 1, 2 y 3 según la norma EN 50131 son semejantes. Ambas requieren la autoprotección 24/24 contra intentos de sabotaje, incluso si técnicamente se aplican soluciones distintas; en efecto, los intentos de sabotaje en sistemas cableados o inalámbricos requieren enfoques muy distintos, pero las modernas centrales de alarma pueden señalarlos rápidamente, siempre que la instalación se efectúe en toda regla.

    A3. Sistemas inalámbricos - Transmisiones por radioarrow_drop_up

    Los distintos aparatos de los sistemas inalámbricos comunican entre sí por radio, como cualquier teléfono GSM, en modo monodireccional y bidireccional, según necesidades y características. Las frecuencias y las potencias de trabajo se regulan con leyes precisas: los aparatos utilizados en el sector son de la categoría SRD (short range devices) y generalmente tienen un alcance suficiente para permitir instalaciones en locales pequeños y medios, desde la oficina a la gran mansión.
    Obviamente, todos los obstáculos físicos reducen las capacidades de estos aparatos, y en particular los metales: por ello se aconseja verificar los alcances en el lugar de instalación, antes de proceder al montaje: las centrales Silentron cuentan con instrumento para la verificación de la calidad y potencia de las señales de radio, que permiten rápidas verificaciones. Allí donde sea necesario se pueden utilizar repetidores de señal específicos para garantizar la cobertura de radio siempre dentro de los límites normativos de potencia emitida al éter.

    Obviamente los sistemas inalámbricos que trabajan en distintos canales, o mejor, en distintas frecuencias, ofrecen mayor seguridad en las transmisiones de emisión y recepción, evitando continuas señalizaciones de interferencias de radio y garantizando así menos problemas y mayor fiabilidad al usuario.
    Desde hace muchos años, todos los aparatos Silentron trabajan en al menos dos frecuencias (conforme a la ley): los últimos modelos bidireccionales actúan en dos canales para cada una de las dos frecuencias utilizadas, por lo cual constituyen el máximo de fiabilidad de las transmisiones.

    Decididamente no es aconsejable el uso de sistemas por radio que declaren kilómetros de cobertura: si bien aparentemente pueden parecer mejores, en realidad crean problemas, porque consumen más corriente e interfieren inevitablemente con otros aparatos similares dentro de su radio de acción, y pueden por tanto ser detectados instrumentalmente desde mayor distancia, aumentado el riesgo de sabotaje con medios avanzados. Para la regularidad del funcionamiento de un sistema de alarma inalámbrico a lo largo del tiempo, un alcance de radio suficiente para las necesidades locales y no superior, constituye siempre la mejor solución.

    A4. Sistemas inalámbricos - ALCANCE DE LOS MANDOS A DISTANCIA arrow_drop_up

    El uso de los mandos a distancia para maniobras de activación/desactivación del sistema de alarma es una de las soluciones más prácticas, pero más allá de las consideraciones sobre el alcance (interferencias de radio, obstáculos físicos interpuestos) hay que considerar que el mando a distancia se lleva en la mano y se acciona siempre desde lugares y posiciones distintos. La consecuencia es que las inevitables variaciones del plano de irradiación (posición horizontal o vertical del mando a distancia) y de las reflexiones inducidas (posición del mando a distancia con respecto al espacio en torno) comportan también sensibles variaciones de alcance, absolutamente normales. Es buena norma habituarse a controlar la central siempre desde la misma posición y manteniendo el mando a distancia en el modo en que mejor funciona.

    Así como el mando a distancia se presta a ser "copiado" a través de lecturas del código detectables con aparatos específicos, es bueno que tenga un alcance limitado al mínimo suficiente para las necesidades: esto podría parecer un límite, y también generar situaciones de mal funcionamiento en ciertas posiciones, pero reduce la posibilidad de copia, así como la de maniobra causal cuando por distintos motivos se pulse inadvertidamente una tecla. En los sistemas Silentron, la copia no produce ningún efecto, ya que el código copiado nunca es reutilizable (rolling code), pero la activación casual es bastante común (mando a distancia en el bolsillo, en el bolso, pulsado accidentalmente) y un alcance reducido reduce fuertemente la posibilidad de activaciones/desactivaciones no deseadas.

    A5. Sistemas inalámbricos - DESCARGA ANÓMALA DE LAS PILASarrow_drop_up

    En los sistemas inalámbricos, las pilas son fundamentales: las centrales Silentron señalan siempre cuando las pilas están próximas al agotamiento. Muchos detectores señalan también a nivel local con led o sirenas zumbadoras. La duración de las pilas está ligada a su funcionamiento: por ejemplo, si un contacto magnético protege una puerta que se abre 100 veces al día, la pila se descargará mucho antes que si se abre una vez al día; si una sirena suena todos los días porque el usuario se olvida de activar la alarma, la pila se descargará antes, etc.
    Por consiguiente, las indicaciones de autonomía que se da en los manuales consideran siempre un uso "normal" de los aparatos y pueden variar incluso sensiblemente.

    En caso de que las pilas se descarguen en tiempos breves, meses en lugar de años, o en plazos en cualquier caso muy inferiores a lo indicado en los manuales, hay que medir la absorción del aparato con un téster, antes de sustituir la pila, comprobando que la corriente requerida esté en el orden de los microamperios (uA) y nunca de miliamperios (mA).
    En caso de que se midan 1 o más miliamperios de absorción, se debe sustituir el aparato, ya que la pila se descargaría de nuevo en breve plazo. Los aparatos de pilas se diseñan y construyen con componentes seleccionados y de mayor precio, a fin de tener una absorción bajísima que permita autonomías de uno o más años: pese a ello, puede ocurrir que algunos componentes (condensadores) envejezcan y aumenten su factor de pérdida, provocando absorciones anómalas de corriente y por tanto la descarga de las pilas, incluso si el funcionamiento sigue siendo correcto.

    A6. ELECCIÓN DE LOS DETECTORESarrow_drop_up

    La detección de intrusiones y/o allanamientos es obviamente de primaria importancia en lo que se refiere a un sistema de alarma, por lo cual la elección del tipo de detector o de sensor es fundamental, así como su correcta colocación. Aquí nos limitaremos a examinar los aparatos más comunes para la protección de interiores, puertas y ventanas y exteriores en proximidad al perímetro de los locales, pasando por alto los sistemas de detección de exteriores para grandes áreas. Así como el objetivo primario es la disuasión, el concepto válido es que cuanto antes se detecta al intruso, antes se ponen en marcha los dispositivos de alarma y de llamada de socorro, por lo cual, a la hora de elegir los detectores, hay que tener en cuenta:
    - el tipo de protección deseado (antirrobo: protección de los bienes en ausencia de personas – antiagresión: protección de bienes y de personas)
    - las características internas y externas de los locales y de las zonas inmediatamente adyacentes.

    Podemos subdividir los detectores en macrocategorías:

    1. i) Detectores volumétricos
      protegen un local, señalando bultos en movimiento dentro del mismo, a través de la detección y análisis de fenómenos físicos que puedan identificarse como movimiento humano. Esto significa que no pueden reconocer exactamente a un intruso, distinguiéndolo de cualquier otra masa en movimiento, sean animales o cosas, pero sí señalan aspectos específicos típicos de una persona.
      Los detectores volumétricos más comunes son:
      Detectores volumétricos de infrarrojos: generalmente llamados P.I.R. - passive infra red - señalan el movimiento humano en los locales, a través del reconocimiento de la diferencia de temperatura del bulto con respecto al fondo. En función de los componentes ópticos utilizados (lente de Fresnell o espejo reflectante) y de las características de fabricación, pueden cubrir incluso volúmenes amplios: los más comunes cubren un sector de unos 100° por 12m de longitud, y cuentan con varios sectores sensibles a distintas alturas. La instalación en una esquina del local es la posición ideal.
      Detectores volumétricos de microondas: son detectores de efecto Doppler de microondas, que es la distorsión de una señal electromagnética irradiada en el éter cuando es atravesada por un cuerpo sólido: la señal reflejada varía de frecuencia, por lo cual puede ser analizada.
      Detectores de doble tecnología: están formados por un detector P.I.R. más un detector de efecto Doppler de microondas que trabajan normalmente en AND: la alarma propiamente dicha se produce cuando los dos detectan un bulto. La finalidad de esta solución no es aumentar la seguridad, que siendo la determinada por los infrarrojos (la menor entre las dos tecnologías), sino la de disminuir el número de potenciales falsas alarmas controlando dos fenómenos físicos distintos y señalando alarma solo si coinciden.
    2. Detectores superficiales: protegen superficies, como paredes o cristaleras, a través del análisis de las vibraciones inducidas por las tentativas de allanamiento, con el objetivo de distinguirlas de las vibraciones casuales que se hayan podido provocar. La operación no es simple, porque los fenómenos son muy parecidos: las diferencias de calidad y tecnología entre los distintos aparatos que ofrece el mercado son notables. El mercado, en efecto, ofrece aparatos, tanto electromecánicos (micrófonos selectivos - alta seguridad), que se instalan sobre la superficie que se desea proteger. En los aparatos de uso residencial/comercial, se puede integrar un sensor de superficie en otros detectores.
    3. Detectores puntuales: protegen un punto específico, generalmente en el contexto de un acceso, señalando su apertura. Los más comunes son los contactos magnéticos, más o menos sofisticados, que se instalan para proteger puertas y ventanas de cualquier tipo.
    4. Detectores de barrera: protegen las entradas, señalando el paso a través de la "barrera" normalmente invisible que el aparato genera a partir de la tecnología utilizada. Hay dos tipos principales: los detectores pasivos de barrera o cortina son una variante de los P.I.R. volumétricos, en el sentido de que tienen una lente cuya función es crear la barrera y que señalan el paso; los detectores activos de infrarrojos, que son una serie de "fotocélulas" superpuestas de tal manera que crean varios rayos entre la parte emisora y la receptora, de tal modo que al atravesarlos se genera la alarma.

      Todos los detectores descritos están disponibles en versión tradicional, conectados por cable, y en versión inalámbrica, es decir radiotransmisores: obviamente las versiones por radio tienen un coste superior, que por supuesto aumenta si se utilizan emisores-receptores de mayor calidad; sin embargo, este aspecto se compensa con unos costes de instalación menores. Bajo el perfil de la "seguridad" no hay diferencias apreciables.

      Realizar la protección
      La solución de mejor protección supone el control de los exteriores adyacentes, allí donde sea posible, mediante detectores volumétricos o de barrera; la protección del perímetro o de los locales, o al menos de todas las entradas, a través de detectores de barrera, superficiales o puntuales; la protección de los volúmenes interiores, utilizable solo en ausencia de personas. No siempre pueden implementarse las tres formas de protección: en ese caso, se debe dar siempre prioridad a la protección del perímetro, que se lleva a efecto tanto en presencia como en ausencia de personas. La protección de los exteriores y la protección volumétrica de los interiores pueden estar limitadas a los recorridos de tránsito.
      Por consiguiente, para obtener una buena protección hay que utilizar los detectores más adecuados a los locales a proteger en función de lo que se desee obtener en términos de uso del sistema.

    A7. ELECCIÓN DE LOS DISPOSITIVOS DE ALARMAarrow_drop_up

    En relación con esto, hay que recordar el objetivo primario de cualquier sistema de alarma: ¡disuadir! Todo lo que tiene lugar después de haber detectado al intruso se reduce a que este continúe con su acto delictivo o renuncie; conseguir que renuncie es el máximo resultado que se puede pedir al sistema de alarma. Por esa razón, los dispositivos de alarma deben ser muy eficaces en relación con esa finalidad.

    Sirena externa: es el aparato indispensable que une al aspecto disuasorio el de petición de socorro/intervención. Actúa a nivel local, se extiende cubriendo cientos de metros, alertando pero también perturbando la tranquilidad de los vecinos, que no siempre están interesados o son favorables a una intervención. En caso de alarma inmotivada resulta exclusivamente una fuente de molestias. Además, si está mal instalada (demasiado fácilmente accesible) puede silenciarse sin dificultad: de nada sirven los dispositivos antiespuma u otras protecciones semejantes, porque la sirena externa, si es accesible, puede silenciarse o incluso arrancarse para sumergirla en agua.
    Por consiguiente:
    todo sistema dotado de sirena externa debe estar libre de alarmas indebidas
    la sirena externa debe ser totalmente inalcanzable, o en todo caso de muy difícil acceso
    dos sirenas externas son mejor que una sola

    Sirena interna: en caso de que el intruso haya conseguido penetrar en los locales, el efecto psicológico de la sirena externa se ve fuertemente reducido, ya que ha quedado prácticamente fuera de la percepción del intruso; por ello es indispensable en todo sistema instalar un número adecuado de sirenas internas, que impidan la escucha de lo que ocurre en los alrededores y desorientan a quien se encuentre en los locales, creando unas circunstancias que invitan a abandonar el intento.

    Soluciones con sirenas parlantes: tanto para exteriores como para interiores, contar con sirenas que difundan mensajes disuasorios grabados antes de sonar a toda potencia, permite limitar enormemente la perturbación de la tranquilidad pública, así como asustar a quienes hayan invadido los locales, ejerciendo en todo caso un efecto sobre el intruso, ya que este percibe inmediatamente que ya no cuenta con el factor sorpresa.
    En caso de alarmas indebidas (por ejemplo, con detectores en el exterior, inevitablemente más expuestos al riesgo), eliminar las molestias a los vecinos ciertamente es útil para favorecer su colaboración.

    Soluciones reactivas: todo sistema de alarma puede complementarse con aparatos que reaccionen a la intrusión creando una situación insostenible para poder continuar con la acción. Difusores de niebla (la que se usa en los conciertos musicales) o de aerosol irritante (el de los sprays antiagresión, finalmente legales también en Italia) son indudablemente eficaces. Estos aparatos están dotados de distintos sistemas de gestión y control que impiden su activación por error y constituyen la forma más moderna de defensa y reacción ante un acto de intrusión dolosa. Obviamente, deben instalarse y programarse adecuadamente, de manera que no causen problemas en situaciones normales: la profesionalidad del instalador es absolutamente indispensable para la colocación de dichos aparatos, que tienen características específicas distintas:
    - Fumígeno: puede utilizarse en cualquier espacio de dimensiones compatibles con la capacidad de difusión del producto, ya sea residencial, comercial o industrial. La niebla emitida, que satura el ambiente, no presenta ningún tipo de toxicidad y se dispersa con el tiempo. En caso de activación, reactivar las condiciones de uso del aparato es relativamente costoso, pero aceptable si consideramos el resultado obtenido.
    - Difusor de aerosol irritante: estos aparatos difunden guindilla en polvo, cuyo efecto sobre las mucosas es bien conocidos y temporal. No deben utilizarse en locales de gran volumen, ya que su objetivo no es saturar el ambiente, sino molestar al agresor. Su uso es aconsejable para proteger los escaparates de las tiendas contra el robo por rotura, para proteger locales de caja fuerte, armarios y similares, pasillos o particulares zonas de acceso. Los costes de poner de nuevo los aparatos en condiciones de uso tras una activación son modestos, aunque pueden aumentar en caso de difusión del producto en espacios amplios (¡error de instalación!).

    Otros elementos de disuasión: dado que el sistema de alarma es un dispositivo que, ante todo, genera efectos psicológicos locales sobre el intruso, cualquier otro medio de distracción y perturbación que pueda activarse en caso de alarma es útil para esa finalidad. El encendido de luz es banal y no siempre eficaz, ya que desconectar la corriente es una operación muy sencilla; por lo demás, es siempre aconsejable, así como la activación del riego o la apertura del recinto donde hay animales. Las centrales profesionales modernas tienen la posibilidad de ordenar actuaciones de todo tipo, tanto en caso de alarma como cuando se solicite: hay que aprovechar bien esta posibilidad para obtener un sistema lo más eficaz posible.

    A8. ELECCIÓN DE LA CENTRAL Y DE LOS DISPOSITIVOS DE MANDOarrow_drop_up

    La central de mando es el corazón del sistema, de modo que controla y gestiona todas las funciones. Una buena central es la que permite un uso simple e intuitivo para el cliente, facilitando al máximo los controles y las operaciones: tener una central particularmente compleja comporta a menudo el abandono del uso del sistema de alarma, siempre un poco problemático para las personas no especializadas.

    La elección del producto adecuado no es fácil para un profano, pero podemos sugerir algunos elementos de valoración:
    Centrales por cable o inalámbricas: la mejor solución, de no mediar impedimentos específicos, es una central que permita ambas posibilidades. Para una información más detallada, ver los puntos A2 y A3.
    Baterías: teniendo en cuenta que la central trabaja las 24 horas del día, incluso en ausencia de corriente, es necesario que las baterías de la central sean adecuadas a la absorción del equipo, ya que de lo contrario una breve falta de corriente podría inutilizar el sistema (ver A1). ¡Atención! Las baterías de las centrales de alarma, si bien son recargables, no son eternas, y cuando están muy gastadas dan lugar a problemas de funcionamiento, generalmente expresados en forma de alarmas indebidas.
    Aparatos de comunicación con el exterior: casi todas las modernas centrales cuentan con aparatos internos de comunicación, indispensables para la seguridad del sistema. Pueden ser comunicadores telefónicos de red fija o GSM, comunicadores por radio o, más recientemente, a través de la web: esta última solución permite ofrecer APP para gestionar la central en modo remoto de forma sencilla y directa. ¡Atención! A diferencia de los aparatos telefónicos, que funcionan también en ausencia de red, los dispositivos WEB (router de casa) normalmente no, por lo cual si la central está en red, resulta necesario que también el router de conexión disponga de baterías.
    Efectos de la comunicación al exterior: en caso de alarma, siempre es mejor que el usuario sea advertido personal y directamente por la central. Confiar a terceros el control de nuestros bienes puede representar mayor seguridad, pero sigue siendo cierto que el interés primario de cada quien por sus propias cosas genera una atención y unas reacciones decididamente mejores: incluso en caso de una llamada a cuerpos de seguridad privados o públicos, el resultado es muy distinto si la llamada viene de una persona o de una máquina. En cualquier caso, las modernas centrales permiten toda una serie de avisos, de modo que pueden comunicar con todos nuestros teléfonos, además de con las centrales operativas.
    Dispositivos de mando: teclados fijos, mandos a distancia portátiles y, en los últimos tiempos, APP para smartphone que permiten utilizar plenamente el sistema. Cada solución tiene sus ventajas y desventajas: si se usa un teclado, no es necesario llevar encima un mando a distancia o una llave, pero hay que recordar el código de acceso. Las App resuelven ambos problemas, pero es importante no dejar el smartphone al alcance de cualquiera, porque en ese caso se pone a disposición de todos el mejor sistema para la activación y desactivación de alarmas.

    Instalación de la central: Antes se trataba de ocultarla lo más posible para que fuera muy difícil de encontrar; esto traía consigo problemas de dificultad de acceso para controles y mantenimiento. Actualmente, los tiempos de reacción y comunicación en caso de alarma son tan breves que resulta inútil tratar de sabotear la central destruyéndola: obviamente, sigue siendo necesario que se encuentre en un lugar protegido, de modo que genere al menos una alarma antes de que sea descubierta y dañada. En ningún caso se aconseja que haya una sirena en la central, pues esto permitiría su localización inmediata.

    A9. CAMERAS AND VIDEO CONTROLLING DEVICESarrow_drop_up

    Este aspecto está muy "de moda" actualmente, y es también muy útil en lo que se refiere a lugares públicos y/o de interés comercial o industrial. En lo que se refiere a disuadir del robo o de la agresión, sobre todo a nivel residencial, la cámara de vídeo prácticamente no tiene influencia alguna, ya que al agresor le basta con cubrirse la cabeza con una media para no ser reconocible. El uso de filmaciones para identificar al culpable no forma parte de nuestro trabajo: como hemos dicho, el objetivo del sistema de alarma es evitar el evento, no filmarlo.
    En cualquier caso, contar con fotografías de los hechos en tiempo real puede ser útil, al menos para tranquilizar al usuario en caso de falsa alarma. Hay a la venta distintos productos que transmiten fotogramas coincidiendo con los estados de alarma o cuando así lo solicite a distancia el cliente. En caso de conexiones con cuerpos de seguridad privados, se pide casi siempre esta "confirmación por vídeo", precisamente para evitar la intervención allí donde no sea necesaria.

    B1. FALSA ALARMAarrow_drop_up

    El defecto más recurrente de los sistemas antirrobo es la denominada "falsa alarma". Hay que distinguir entre:

    a) Falsa alarma: responsable
    a1) evento generado por defecto de un componente del sistema fabricante
    a2) defecto de las conexiones y/o alto nivel de interferencias en las conexiones (solo sistemas por cable) instalador
    b) Alarma indebida:
    b1) evento casual generado por fenómenos locales a los que los detectores son sensibles instalador
    b2) posición errónea de uno o varios detectores y/o regulación errónea de los mismos instalador
    b3) evento generado por falta de atención del usuario usuario

    En ambos casos, hay que comprender y diagnosticar el origen del evento, para intervenir con precisión y buenos resultados: el no comprender el fenómeno a menudo conduce a inútiles sustituciones de producto, con gasto de tiempo y de dinero sin resultado.

    Falsa alarma: si un aparato es defectuoso, los defectos no se reparan solos, por lo cual el fenómeno se repetirá con regularidad o el aparato dejará de funcionar: después de haber identificado la avería, hay que sustituir el aparato.Atención: la calidad de los sistemas Silentron es definitivamente muy alta, por lo cual esta posibilidad es porcentualmente muy baja; antes de sustituir un aparato, hay que excluir todas las demás posibles causas del evento, ya que la devolución de aparatos no defectuosos supone gastos.

    Alarma indebida: además de la intrusión, hay muchos motivos por los que un detector puede provocar una alarma. Es deber del instalador conocer el principio de funcionamiento de cada aparato instalado y, en consecuencia, tratar de identificar los motivos que dan lugar al evento. La casuística es ciertamente compleja, y el diagnóstico, como aspecto más difícil, es criterio fundamental para medir el nivel profesional de un instalador.
    Los manuales de los aparatos Silentron indican las condiciones de uso de los distintos aparatos: si fuera necesario, la asistencia Silentron puede sugerir soluciones específicas colaborando con el instalador, el cual, una vez en el lugar, puede y debe proporcionar indicaciones precisas acerca de la situación local y la colocación de los aparatos.
    Todos los sistemas Silentron están dotados de distintas funciones útiles para reducir al mínimo la posibilidad de alarma indebida (calibración de los sensores, doble confirmación, instalaciones AND de dos detectores y/o de Área, compensación de temperatura y más, pero el uso correcto (aparato adecuado en el lugar adecuado) y su correcta colocación (instalación en el lugar y en la posición más adecuados) son la base de un buen funcionamiento.
    Además de todo lo indicado, hay que considerar además que el usuario de un sistema de alarma debe conocer su funcionamiento y evitar hábitos/comportamientos en conflicto con su buen funcionamiento: si tiene costumbre de dejar ventanas abiertas, si tiene animales, si los locales protegidos tienen varios accesos, hay que informar previamente al instalador, a fin de que pueda proponer aparatos adecuados.

    Regla general: un mayor grado de "seguridad" (detectores redundantes, regulaciones excesivas, protecciones externas y/o en lugares difíciles), comporta inevitablemente una mayor exposición a riesgos de alarma indebidos.
    Las mejores soluciones de instalación son un compromiso razonable entre la necesaria señalización de intrusiones y la consideración de los elementos locales a las que el usuario no puede renunciar.

    Protecciones en el exterior: Silentron propone distintas soluciones para señalar intrusiones desde el entorno inmediato de los accesos exteriores, pero hay que considerar la posible presencia de animales (en particular pájaros e insectos grandes), la influencia de factores atmosféricos (tormentas fuertes, viento impetuoso) y cualquier otro aspecto que pueda influir en los detectores. En estos casos, la programación en AND de dos detectores en la misma área protegida reduce drásticamente el riesgo de alarma indebida.

    B2. ALARMA NO EMITIDAarrow_drop_up

    El evento es grave, porque reduce a la nada la protección: con los sistemas Silentron, el usuario tiene la posibilidad de verificar incluso diariamente el correcto funcionamiento del sistema de alarma; esta verificación debería efectuarse al menos una vez al mes. Exceptuando las averías a uno de los aparatos del sistema, la no emisión de una alarma es más probable en los sistemas inalámbricos, y generalmente es causada por interferencias de radio: en ese caso, el evento se debe señalar en tiempo útil mediante controles de radiofrecuencia activables en las centrales Silentron.
    Otra causa de alarma no emitida puede ser una reducción excesiva de la sensibilidad de un detector: en ese caso, basta con efectuar de nuevo las regulaciones o activar la compensación de temperatura, en caso de que el fenómeno se produzca en verano, con temperaturas ambiente altas.

    Alarma no emitida por una sirena: puede ocurrir que salte la alarma en la central, pero que la sirena no se active. Esto puede verificarse en el historial de eventos y se soluciona reparando la sirena (atención a las baterías recargables agotadas o las pilas descargadas).

    B3. LLAMADAS TELEFÓNICAS NO EFECTUADASarrow_drop_up

    Las centrales Silentron cuentan con transmisores telefónicos integrados mediante red fija, GSM o ambos (la mejor solución). En caso de transmisiones de alarma no efectuadas, verificar la presencia de la señal de línea (PSTN) o de la señal de radio (GSM); la correcta combinación en fase de programación de los eventos de alarma con los distintos usuarios (números de teléfono) a llamar; la continuidad del servicio telefónico proporcionado por el proveedor. El usuario siempre puede efectuar pruebas de transmisión telefónica de las alarmas.

    B4. CONEXIÓN WEB INESTABLEarrow_drop_up

    Las centrales Silentron de última generación disponen de una APP y pueden gestionarse online. Una vez efectuadas con calma y precisión todas las programaciones necesarias, y una vez verificado el funcionamiento, cualesquiera anomalías posteriores pueden depender del router utilizado, de los servicios de red del proveedor, de posibles sobrecargas de la red, por lo cual antes de buscar defectos en el aparato, es aconsejable examinar todos los aspectos en relación con la correcta conectividad.
    Por esos motivos, Silentron aconseja instalar siempre y en toda circunstancia, un accesorio de comunicación telefónica, redundante con respecto a la red web.